La frase que duele: «Se cobró muy barato y ahora no se puede subir el precio». Y se queda atrapado en un ciclo de trabajo intenso y ganancia mínima.
El problema no es el mercado. Es no saber calcular lo que realmente cuesta el trabajo.
🔍 Por qué se subestima el precio
No es solo inseguridad. Es falta de estructura:
- No se separa el costo personal de la ganancia del negocio
- No se incluye el tiempo de gestión, solo el de ejecución
- Se compara con otros sin conocer sus números reales
💡 La fórmula mínima para no regalar el trabajo
Antes de poner un precio, responder:
- Costo directo: ¿Qué se gasta específicamente para entregar esto? (materiales, herramientas, plataformas)
- Tiempo real: ¿Cuántas horas totales lleva? (incluye reuniones, ajustes, administración)
- La tarifa hora: ¿Cuánto se necesita ganar por hora para que el negocio sea sostenible?
Precio mínimo = (Costo directo + Tiempo real × Tarifa hora) + 20% margen de ajuste
✅ Acción inmediata (hoy, en 10 minutos)
- Elegir 1 producto/servicio que se ofrezca.
- Calcular su precio con la fórmula de arriba (aunque sea aproximado).
- Comparar con lo que se cobra hoy. ¿Se está regalando tiempo?
Cobrar bien no es codicia. Es sostenibilidad.
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